![]()
Me he vuelto a encontrar con el maravilloso trabajo de Zac Gorman gracias a Magical Game Time Volume 1, un libro digital que recopila en PDF todo el trabajo aparecido en su blog al ridículo precio de un dólar, y que ha acabado en mi poder tras una fiebre por acumular webcómics en un formato apto para tabletas. Junto con este, el último en unirse a obras como The Private Eye o Insufferable ha sido el inclasificable Esto se ha hecho mil veces, del polifacético Xabi Tolosa, y cuyas tribulaciones a boli azul se presentan en una cuidada recopilación en papel a cargo de ¡Caramba! mientras ofrece su edición digital a cambio de un tuit. Y ha sido una muy agradable sorpresa: Esto se ha dicho mil veces parte de la humildad de saber que no inventa la rueda, y con eso le basta para desmontar el cinismo del lector más reticente al slice of life y resultar sorprendente, divertido y refrescante.
Justo lo contrario de lo que me ocurre con The Last of Us.
El nuevo título de Naughty Dog ha encandilado a la prensa especializada, y le caen redondísimos dieces y noventa y muchos medidos al milímetro, mientras la maquinaria del hype ya lo celebra con su acrónimo favorito —GOTY para arriba, GOTY para abajo—, para regocijo y espanto del aquí firmante. Y me temo que no estoy solo. La entrada de hoy de Perspectiva Cenital le saca los colores a esa misma maquinaria, a la vez que cuestiona una necesidad adolescente de sacar pecho mediante referentes en otros medios. Al mismo tiempo, Chris Kohler se pregunta en Wired por qué los juegos de primera línea, estos «Ciudadano Kane del videojuego», se siguen planteando como pegatiros disfrazados de la enésima revolución narrativa —y ya son al menos dos en lo que va de año, gracias a Bioshock Infinite— en lugar de proponer nuevas soluciones jugables.
Estoy convencido de que The Last of Us está repleto de virtudes, pero quizá el testigo de esa revolución está en otras manos como las del título que encabeza este texto. Journey es del año pasado y por lógica ya no debería existir en nuestra corta consciencia colectiva, pero no debemos olvidar que la madurez del medio (y aquí aún andamos con pasitos de bebé) depende de esfuerzos como ese, que van más allá del HD y los miles de armas personalizables. Que esas armas están más que bien y ojalá vengan a carretadas en un envoltorio tan atractivo como este, pero no van a hacer crecer otra cosa que los bolsillos del publisher de turno. Y esto también se lo hemos dicho mil veces.
Toda la puta razón! El otro día escribía algo parecido y supongo que es bastante obvio que este medio/formato de expresión/lo que sea no ha hecho nada más que empezar, sobre todo porque es esclavo de sus avances tecnológicos. http://www.anaitgames.com/status/632120