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Reus
2013
PC
Abbey Games
Hay algo arrogante encerrado en la idea misma de un juego en el que simulamos el papel de Dios. Gran parte de los juegos que conocemos se definen por sus límites, por la capacidad para hacernos avanzar por un raíl mientras se recrea una ilusión de libertad. Cuando no somos un elemento más, al vaivén de condiciones y reglas bien estrictas, parece que apelemos a algo más que la inmersión en un rol o un ejercicio y queramos ser nosotros los verdaderos demiurgos, los marionetistas que pegan bofetadas virtuales a duendes pixelados para desahogarnos. Una clara actitud dominante.