«Depression Quest» — Crítica

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Depression Quest
Zoe Quinn, Patrick Lindsey y Isaac Schankler
PC

En mi decidido empeño por coquetear descaradamente con todo aquel producto videolúdico que se aleje con decisión de los convencionalismos genéricos —dejando claro que a mí los convencionalismos genéricos me parecen una cosa muy estupenda— se ha cruzado en mi camino y de rebote este Depression Quest, un título que hará las delicias amargas entre los abanderados defensores de la pureza del videojuego, pues ciertamente su propuesta, disponible de manera gratuita y con opción a donativos en su página web oficial, revolotea en torno al concepto de relato interactivo.

El título de esta peculiar creación de Zoe Quinn, Patrick Lindsey y Isaac Schankler, Depression Quest, parece aludir con sorna al quincuagésimo y soporífero periplo a lo ancho y largo de los clichés más mórbidamente recurrentes de un género cualquiera, pero lo cierto es que se trata de una historia interactiva de las de «elige tu propia aventura» a través de la depresión. Depresión no en el sentido más ligero del término, descremado por su extensivo uso coloquial, sino depresión como trastorno mental. Encabezada por un contundente párrafo de David Foster Wallace y empujada tímidamente hacia el umbral de lo inquietante por esas recomendaciones previas sobre su uso y abuso, la aventura nos sumerge, mediante la lectura, en un breve extracto vital de un joven enfermo, y nos invita a asumir el escaso control sobre sus actos por medio de las diferentes opciones textuales disponibles para hacer progresar el relato. Y al igual que en la depresión, no existe un camino unidireccional que podamos rastrear en el desarrollo del relato/enfermedad, como tampoco hay una salida clara o sencilla de todo este desajuste.

No es fácil, ni cómodo, ni bonito, jugar a Depression Quest. Es un viaje agotador. De hecho es, quizá, la experiencia interactiva más desasosegante que me he encontrado al otro lado del monitor, y lo ha sido porque más allá de la envolvente narración, de la falsa libertad de elección de acciones y actitudes que nos permite la asunción del rol del protagonista, del silencioso laberinto discursivo en que se diluye su voluntad, me he sentido plenamente identificada con ciertos mecanismos psicológicos ante determinadas problemáticas. Muy probablemente mi caso no sea aislado, ya que la patología que se pretende retratar está al alcance de cualquier tropiezo en esta concatenación de deberes, tareas, persecuciones, atropellos, exigencias y protocolos que conlleva el vivir en una sociedad a menudo impracticable.

Divagaciones personales aparte, Depression Quest persigue un doble objetivo: ilustrar de una manera directa y accesible sobre la depresión a personas que no la padecen, y simular mediante una ficción interactiva algunos de sus síntomas más característicos para que todo aquel que la padezca, haya padecido, o pueda padecerla en algún momento de su vida pueda de algún modo sentirse identificado, encontrar algo de comprensión. No es una experiencia agradable, no es algo que recomendaría a la ligera a cualquier persona, pero es una incursión valiente, mediante un reducto interactivo básico y las riendas de la ficción, por el difícil camino hacia la comprensión de una realidad dolorosamente habitual. 

4 opiniones en “«Depression Quest» — Crítica”

  1. Aún sin ser depresivo, también me he visto identificado con algunas de las dinámicas del personaje principal. Efectivamente no es agradable, pero sí muy interesante.

  2. Esto me interesa.

    Hace poco abrí un hilo en El Focoforo sobre Actual Sunlight, una aventurilla gratuita creada con RPG Maker que tiene mucho que ver con esto y que ha generado bastante polémica en algunos medios por versar abiertamente sobre suicidio, depresión y pochez extrema en general.
    Bueno, nadie ha hecho ni puto caso pero voy a insistir aquí a ver si alguien se anima a probarlo y comenta sus impresiones.

    ¿Lo conoces, Eva?

    Aquí la web oficial: http://www.actualsunlight.com/

  3. Gracias a ambos por vuestros comentarios.

    DelaHoz, muchas gracias por dejar el enlace, no la conocía y me interesa bastante, en cuanto pueda la pruebo y comento.

  4. Excelente crítica, Eva, muchas gracias. Una pequeña sugerencia: sería muy útil la inclusión de algunos links en el post para encontrar más material sobre el tema, tan interesante.
    Cordiales saludos,

    Alejandro Tortolini.

Comentarios cerrados.