«Crypt of the Necrodancer» – Come on, shake your body, do the criptaconga

Crypt of the Necrodancer
Brace Yourself Games
PC
2014 (early access)

Cada vez que llega un juego musical más o menos resultón que intenta plantear nuevas vías en esas mecánicas inexploradas de tan fructífero subgénero a mi me inunda la alegría que, supongo, le invade al investigador de biología cuando sale la Science o la Nature. Aunque, no sé si será el caso de aquellos, casi siempre estos nuevos experimentos acaban resultando fallidos. Pero eh, no siempre es así y para esos breves destellos estamos. Crypt of the Necrodancer no inventa la rueda, pero sí se ha atrevido a dar un pequeño paso hacia adelante, y quién dice paso dice mejor movimiento de cadera, media vuelta, zapateo y date un brinco. El estudio Brace Yourself Games (un equipo humano de una sola persona, Ryan Clark, quien estuvo implicado en la creación de IncrediBots) ilumina nuestras mazmorras roguelike para hacernos mover al ritmo de la vibrante y destroyer música de Danny Baranowsky (Super Meat Boy, Canabalt) y forzarnos a subyugar el beat con estas cuatro flechas cardinales mientras vamos dilucidando cuál es ese combinado de movimientos que hacen los esqueletos bailongos, los murciélagos desconcertantes, minotauros disco y dragones rompepistas… y cómo vas a combinar todos estos patrones para evitar acabar volviendo a ese menú de inicio al que ya volviste hace menos de tres minutos atrás. Y prepárate para luchar contra los bosses, contra Deep Blues y su ejército de piezas de ajedrez, contra Death Metal, contra King Conga. “Hardcore roguelike rhythm game”, lo llaman. Pues casi sí.

Advirtamos que el juego está en su versión alpha, que en principio habrá elementos aún por perfeccionar y estados por embrollar aunque llevan desde julio sin actualizar y algo nos dice que se quedará así. Pero con su bien de bounce, de dimensión puramente lúdica y, sobre todo, esa elegante forma de que los jugadores con un mínimo de pericia consigan crear un mix sonoro suma de la partitura de monstruos que se presenta más los combos de golpeo por los que éstos se decanten convierten su agilidad (que puede ser causado bien por la intuición, el azar o el extraordinario cálculo del jugador) a la hora de resolver puzles en un extraordinario mapa auditivo… hacen de Crypt of the Necrodancer un jolgorio continuo. La verdad, aunque lo comparan con Spelunky yo lo veo más similar, en ese sentido de coreografía rítmica, con ciertos niveles del Rayman Legends, pero aunque Crypt… se queda bastante lejos en calidad (y pretensiones) de este referente sí le supera en esta cualidad que en el anterior estaba preparada y aquí es causado aleatoriamente, mediante nuestra experimentación.

Frustrante por momentos, modesto y adictivo en todos ellos, tal vez la cualidad más reseñable de este juego es que, una vez terminas de echarte unos vicios, por un rato acabas viendo tus acciones en movimientos de entre 125-128 bpms, y tus tecleos o gestos físicos acaban llevando el compás como en un bello estadio armónico con la realidad sonora que no percibías antes y que nos hace tenerle un poco de miedo a lo siguente, a la sorpresa que nos habíamos estado guardando hasta el último momento: aunque aún no lo hemos probado, Crypt of the Necrodancer se puede jugar con la alfombra del DDR. ¿Esperabas matar a base de bailes a monos zombies en una mazmorra esta semana? ¿No? Bueno, espero que no tengas ningún problema con esta idea. Yo al menos no lo tengo.