Batman
Ocean
Amiga, Amstrad CPC, Apple II, Atari ST, Commodore 64 (versión comentada), MS-DOS, ZX Spectrum
1989
Cuando en los ochenta decíamos que un juego era «como en la película» en la que se basaba, no queríamos decir que jugar al juego era como contemplar una versión interactiva de la película. No exactamente. El canon que impusieron juegos como Robocop o, sobre todo, este Batman de Ocean, funcionaba de otra forma, explicada mil veces por los programadores en las entrevistas que detallan el minucioso trabajo de programación en 8 bits de la época: armados con papel y lápiz, los programadores se enfrentaban a las producciones cinematográficas en busca de momentos que pudieran convertir en pasajes interactivos. Un tiroteo en un escenario con posibilidades, un proceso mental que pudiera transformarse en puzzle, una prueba de habilidad transcribible como minijuego.