«Super Bombliss» – Tetris del infierno

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Super Bombliss
Super Nintendo
Bullet Proof Software
1995

La Teoría del Caos, en una definición vaga y ajustándola a lo que nos interesa, trata sobre cómo pequeñas variaciones en las condiciones iniciales de un sistema dinámico pueden causar grandes diferencias de comportamiento futuro. Tetris es un espacio dinámico cuyas condiciones y reglas conocemos: cada nueva pieza es un espacio ocupado, un vacío menos, otro paso hacia el game over; la única forma para que el espacio horizontal genere vacío es ocupándolo. Una línea más significa una línea menos.

Super Bombliss es una versión japonesa de Tetris, una variante de muchas, una evolución lógica. La principal novedad que introduce es una muy sencilla y a la vez demoledora: bombas. Las piezas tradicionales tienen uno —o dos, o todos, o ninguno— de los cuadrados que la forman transmutado en bomba, en detonante del caos. Ahora ocupar el espacio no sirve para vaciarlo, no a menos que la línea tenga un explosivo. Un simple cambio en Tetris y tenemos su concepto de juego patas arriba. No se trata ya de un orden riguroso, tampoco de la importancia de no dejar huecos libres, ni siquiera Super Bombliss sigue consistiendo en hacer cuantas más líneas y durante más tiempo mejor: se trata de reventarlas; de ir colocando las piezas donde mejor nos parezca, de dejar espacios vacíos, de tener muy claro dónde van quedando las bombas, o de no tenerlo claro en absoluto, porque lo maravilloso de Super Bombliss es que una vez que formas tu primera línea, que aparece la primera explosión que origina un efecto en cadena, que hace caer piezas en espacios vacíos para originar un efecto en cadena aún mayor (más vacío), es cuando entiendes que lo bonito de aquello está en el azar, en el caos, en no saber qué va a pasar. Es cuando quedas atrapado.

Tan bello es el caos que aún no pudiéndolo comprender por su naturaleza inesperada, podemos aceptarlo y jugar rodeados de él, brindándonos la ilusión de que, con el tiempo, estamos empezando a comprender. Pero solo es eso, una ilusión.